
Tradición y Proceso
Con el objetivo de elaborar su propia mozzarella para la pizzería familiar, en 2007 una familia tucumana decidió instalar su propio tambo para proveerse del queso que necesitaban en el emprendimiento. Lo que no imaginaron es que el establecimiento se iba a convertir en una atracción turística y ganaría un título más: “el tambo robotizado más alto del mundo”. Originalmente, la idea se concretó en Santiago del Estero como una apuesta tradicional, hasta que diez años después tomaron la decisión de llevar el tambo a Tafí del Valle, donde hoy es un establecimiento lechero de alta tecnología.
Hasta hace unos años, Tafí era una cuenca lechera de gran relevancia en la región, no obstante, actualmente solo hay dos tambos en funcionamiento: Las Carreras y el de la familia Murga. En ese sentido, y para potenciar la producción, los Murga tomaron la decisión de robotizar todo el ciclo productivo: sacaron un crédito para adquirir dos robots de ordeño, una pista de alimentación y armar un galpón de guachera para protección de los animales en épocas de climas adversos.
Galería del Establecimiento















